Te das cuenta de que estás sintiendo algo nuevo, cuando al verla, la sonrisa tonta se dibuja en el rostro; cuando te despiertas pensando en ella, vives el día pensando en ella y te vas a cama de la misma forma; cuando llegas a tocar el cielo con las manos teniendo los pies en el suelo. Que este sentimiento es distinto a los demás, más profundo, más mágico.
El tiempo no mide la magnitud de ese sentimiento, no te bases en él para definir cuánto quieres a esa persona, porque hay veces que en un escaso tiempo, se le quiere más que a personas que conoces de toda la vida.
Que todo tiene un inicio, pero no pienses en el final. Sólo disfruta cada momento con esa persona, que es lo que vale la pena hacer cada instante.
Más que mucho(L)