Aquellos días de lluvia en los que miras por la ventana y sientes un cosquilleo por la espalda, y la sonrisa se dibuja en tu cara pensando: "me encantan estos días en los que tengo un ratito para mí y mi soledad"Te dedicas un tiempo, una tarde en la que solo estás tú y esas cosas de tu mente que vienen y van sin rumbo fijo, sin destino. Te vienen recuerdos a la cabeza, y mientras tanto te ríes por tener la sensación de volverlos a vivir. Te vienen planes de futuro, aquellos que quieres hacer y con quien. Te viene el presente, la situación en la que vives y sueñas con cambiarla o mejorarla.
Y todo esto mirando por la ventana, viendo caer el agua en alguna dirección, y las gotas que chocan contra los cristales. Te fijas en las que se deslizan, y escoges dos de ellas, a ver cual toca antes el suelo. Y sí, tu mientras tanto con una sonrisa piadosa, una sonrisa tonta que la tienes y ni te has dado cuenta de ello.
Ves como la luz del día pasa a ser oscuridad sin fin, con la Luna en lo alto y su halo de luz difuminado entre las nubes que lo ocultan. Y sigue lloviendo. Y tú sigues mirando por la ventana. Ahora te fijas en las estrellas que se distinguen entre la neblina y escoges la más potente de todas. Y se te va el tiempo mirando esa estrella, mientras los recuerdos siguen yendo y viniendo.
Esto es para mí un día de lluvia.
Muy bonito post, ánimo por tu blog. La verdad es que los días de lluvia son los mejores para pensar y reflexionar.
ResponderEliminarSi quieres puedes pasarte por mi blog, aunque la temática es diferente: www.atrapamirouge.blogspot.com
Pues yo lo veo super coñazo... pero enorabuena por el esfuerzo :D
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